martes, 20 de octubre de 2015

SOÑADA MÚSICA DE ESTRÉPITO

¡Zumba, zumba, zumbadora, 
la música no se quema! 
Detonan cuatro platillos 
en mi espalda. No me olvides. 

¡Zumba, zumba, zumbadora, 
los violines enloquecen! 
Renacen cuarenta acordes 
con la vendimia. Te quiero. 

¡Zumba, zumba, zumbadora, 
película, mate y bombo! 
Cuatrocientas timbaletas 
se entretienen. Viejo amor. 

¡Zumba, zumba, zumbadora, 
quena que ardió, entristecida! 
Si cuatro mil cornetines 
salmodian, se va tu acento. 

2 mayo 1997, media mañana.

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